Manolito es uno de mis primeros juguetes. Cuando me lo trajo
mi madre parecía uno de esos gatos grandes a manchas que salen en la tele
haciendo mucho ruido y abriendo mucho la boca. Pero de mentiras. A mí me gustó
enseguida. Al rato empecé a mordisquearle las patas, las orejas, y hasta el
pañuelito rojo que aún lleva colgado del cuello. Claro que luego le lamo mucho.
Para curarlo.
Manolito 1 comment
Luna 1 comment
Mi madre tiene una hermana que vive a un buen rato de estar
sentados en la cosa ésa que se mueve y que tiene cuatro ruedas fuera y otra
dentro que hace girar mi padre. Tiene una casa con un jardín muy grande. Por lo
menos, para mi tamaño. Las veces que he ido allí con mis padres a pasar el día
me he encontrado con cuatro perros. Bueno, un perro normal, más grande que yo
pero sólo el doble, como mi prima Kiara más o menos, y tres perrazos gigantes. Tanto
que una vez me pusieron encima de uno de ellos haciendo la broma de que iba a
caballo. Menos mal que no me soltaron. Y que ese perrazo, perraza, Luna, era
más buena que el pan. Por eso estaba suelta cuando yo venía, no como los otros
dos, que son de esos a los que se encierra siempre que hay visita. Dice mi
madre que por si me confunden con un conejo.
El caso es que el otro día oí decir a mis padres que Luna se
ha muerto. Leer el resto de esta entrada »
Los perritos lo oímos todo 2 comments
Los perritos tenemos fama de oírlo todo. Y es verdad. Yo,
por ejemplo, al acostarme junto a la cama gigante de mis padres, cada noche
oigo varias cosas. Que casi siempre son las mismas desde mi primer día en casa.
Por ejemplo, oigo a otro perrito de por aquí cerca que aúlla porque le da miedo
la oscuridad. A mí no. Yo me levanto todas las noches y me voy corriendo sin
luz a hacer pis en mi sitio de la cocina. Una vez Leer el resto de esta entrada »
MI primer día en casa 5 comments
Yo miraba y miraba, y
no entendía nada. Mi mundo era ese cristal que me separaba de la gente. Ellos me
hacían cosas desde fuera, sonreían, ponían caritas de ooooohhhh, unos ooooohhhh
muy largos. Y se decían cosas unos a otros. Los más pequeños, nerviosos,
tiraban de los abrigos de los más mayores, y me señalaban con el dedo. Y luego
se iban llorando arrastrados por sus padres. Mis días eran así. Y mis noches
las pasaba jugando con los papelitos que cubrían el suelo de mi habitación
recién estrenada. Leer el resto de esta entrada »
La tía Aran 5 comments
La tia Aran va a tener un cachorro. A mí no me gustan mucho los cachorros de la raza de la tía porque se pasan el día haciendo ruidos y porque no sabes nunca de dónde te van a coger cuando se te acercan. En realidad me dan miedo. Por eso les ladro cuando los veo por la calle. Claro que también ladro a los que van en moto y se paran en el semáforo junto al coche de mi padre. Pero eso es porque me caen gordos, tan chulitos, haciendo caballitos y cosas así. Que no sé por qué les llaman caballitos, si hacen ruido de oso, o de gato grande.
Me he hecho pis 7 comments
Me he hecho pis en la esquina del sofá pequeño del salón, el
que da al pasillo que lleva a la cocina. Y claro, mi papá se ha enfadado. Sí, porque yo
normalmente, como soy un perrito y salgo poco a la calle, voy a hacer pipí a la
cocina, a un sitio blandito con un papel blanco que se chupa el pis y que me cambia
mi mamá todos los días. A veces, cuando tengo muchas ganas, voy corriendo desde
la otra punta de la casa, levanto un poco una pata, y ya. Otras, simplemente Leer el resto de esta entrada »
Hoy cumplo dos añitos Leave a comment
Se lo he oído decir a mi mami esta mañana, cuando ha sonado el despertador. Ella todas las noches pone mi camita junto a la suya y de papi, así que cuando suena ese ruidito que dice que hay que levantarse yo también me desperezo: estiro mis patas delanteras, agacho la cabeza hasta el suelo, levanto el culete hasta ponerlo en pompa, y abro muy muy grande mi boca para hacer el primer bostezo de la jornada. Es así todos los días. Mi madre y yo nos levantamos a la vez. Leer el resto de esta entrada »
Mi padre ha vuelto Leave a comment
¡Qué alegría me dio! Hacía diez sesiones de vuelo de las palomas que van desde el semáforo de la calle que hace esquina con la mía al árbol que casi roza el balcón de mi casa … que no le veía. Pero anoche, por fin, volvió mi papi. Yo no me lo esperaba. Igual que otras veces he montado guardia a mitad del pasillo, ayer no: estaba con mi madre en el cuarto de estar viendo la tele. Bueno, ella veía la tele, yo estaba tumbado a su lado. Leer el resto de esta entrada »
Mi padre no está Leave a comment
Hace cuatro días que no veo a mi padre. Salió de casa el domingo, con otras dos personas, cargado de bultos, y aún no ha vuelto. Yo le espero todas las noches sentado a mitad del pasillo, a una distancia pequeña de la puerta, lo suficientemente pequeña como para llegar en dos ladridos cortos y una carrerita breve hasta sus pies. Leer el resto de esta entrada »
Ploooooooooooooooooooooooooooooooooof Leave a comment
Esta noche ha hecho ploooooooooooooooooooooooooooooooooof. Estamos
en pleno verano, los días se me estaban haciendo muy pesados, pero anoche, de
pronto, todo cambió. Mi madre me pone todos los días al irnos a dormir una cama
de verano, una especie de colchoneta sin respaldos, abierta, en la que me
enrosco a la hora de hacer nono. Aunque no me duerma. Porque yo siempre tengo
las orejitas a punto para detectar cualquier ruidito que amenace la seguridad
de mi casa o de mis padres. Bueno, y la mía también. Leer el resto de esta entrada »
