Me he enterado de algo de lo que no tenía ni idea, aunque la verdad es que lo poco que nos parecemos mi madre y yo me había hecho sospechar que había algo raro en nuestra relación: ella es más grande, menos peluda, habla raro, da de comer, se va y luego vuelve, no le dice nada a las palomas del barrio, ni levanta la patita para nada, ni husmea nada excepto cuando está en la cocina. Por tanto, he llegado a la conclusión de que soy Leer el resto de esta entrada »
Adoptado Leave a comment
¿Un sueño? Leave a comment
Hacía tiempo que no veía a mi padre. Fue como una aparición. Mi madre y yo íbamos por la calle, por la parte por donde van subidos los perritos con correa, sus padres, y las personas sin perrito y sin coche, y de repente vi a papi que me llamaba desde lejos por mi nombre mientras daba una palmada al aire para que me fijara en él. Leer el resto de esta entrada »
Independencia Leave a comment
Creo que ya he contado que a veces mi madre me lleva a una casa con jardín, en donde nadie se queja de que me haga pis donde me dé la gana, y en la que viven dos gatos. Que se supone que, como todos los gatos, son muy independientes. Yo creo que son muy maleducados. Porque nunca vienen cuando les llamas, porque se pasean muy chulitos por la casa como si fueran modelos desfilando en la pasarela, levantando la cola para que veas cómo Leer el resto de esta entrada »
No sé dónde estoy Leave a comment
No sé dónde estoy. Los muebles no son los que yo, hasta hace nada, marcaba con unas gotitas de pis para que, si venía otro perrito a casa, supiera quién vive allí. Ya no hay mesa de centro debajo de la que esconderme jugando, o Leer el resto de esta entrada »
Desaparecer Leave a comment
Soy un perrito. Ya lo dije al principio. Por eso no puedo hacer cosas que no pueden hacer los perritos. Como buscar el ordenador que mi padre ha escondido para poder así seguir contando mis cosas a mis amigos. Por eso he tardado tanto en volver. Por eso, y porque a mi padre no para de desaparecerle gente de la familia, unos para siempre, otros ya veremos, y seguramente por culpa de eso ha tenido guardadas tanto tiempo algunas cosas. Desaparecer, qué gran cosa. Leer el resto de esta entrada »
Conversación desde el balcón Leave a comment
Esta mañana la he pasado, como casi siempre, junto a mi
padre. Él se sienta a escribir, o a lo que sea, y yo me tumbo a su lado en mi
camita, que va como yo de un lado para otro de la casa, por la noche a la habitación
de los papis, por la mañana al comedor, por la tarde con mami a la cocina. Pero
hoy ha habido un ratito un poco distinto. Yo, nada más levantarnos todos, me
planto siempre delante de la puerta de cristal que da al balcón. La miro fijamente,
y luego miro a mi padre. Y si veo que él también me mira, me pongo, nervioso, a
dar pasitos cortos hacia delante y hacia a tras, y a girar sobre mí mismo. Dice
mi padre que si estoy ensayando un baile. Leer el resto de esta entrada »
La tormenta 1 comment
Hay un momento especialmente malo para mí los días ésos en que papá y mamá no tienen que
salir de casa con prisas y se quedan conmigo todo el rato. Yo le llamo la tormenta, porque hay mucha lluvia y
mucho viento. Sé que está a punto de pasar de nuevo cada vez que veo a mami sacar
de la galería un cacharro azul y a papi intentando sacarme de debajo de la mesa
del comedor, mi escondite favorito, que no sé cómo sabe siempre dónde me
escondo. Ahí ya estoy perdido: el remojón es inevitable.
Algo pasa Leave a comment
El otro día vino a comer a casa la mamá de Kiara, esa que
está ya tan gorda que parece que vaya a explotar, la que iba a tener un
cachorro. No paraba de hablar con mi madre y con otra madre, pero ésta de dos
gatos amigos míos y una tortuga que no es amiga de nadie, la muy sosa. Las tres
ahí, venga que te pego, cuchichí, cuchichí, que si esto, que si lo otro. Yo, ni
caso, a la mía, a intentar jugar con Kiara. Pero mi prima estaba rara, muy
rara. Y muy nerviosa. Leer el resto de esta entrada »
Un día especial Leave a comment
Papi estuvo el otro día haciendo cosas raras. Se levantó
tarde del sitio ese donde pasa tanto rato junto a mami cuando se pone oscuro. Y
no se dio prisa en hacer nada. Mi madre tampoco, y eso que suele irse de casa
siempre la primera. Pero ese día no se fue. Salimos juntos a dar un paseo un
poquito antes de comer. Por el barrio. A mí no me gusta mucho, prefiero ir por
sitios nuevos. Cuando damos una vuelta por aquí protesto a mi manera,
sentándome en el suelo y dejándome arrastrar por el que lleve la correa. Mi padre
dice que en realidad es un mando a distancia Leer el resto de esta entrada »
Manolito 1 comment
Manolito es uno de mis primeros juguetes. Cuando me lo trajo
mi madre parecía uno de esos gatos grandes a manchas que salen en la tele
haciendo mucho ruido y abriendo mucho la boca. Pero de mentiras. A mí me gustó
enseguida. Al rato empecé a mordisquearle las patas, las orejas, y hasta el
pañuelito rojo que aún lleva colgado del cuello. Claro que luego le lamo mucho.
Para curarlo.
